viernes, 17 de junio de 2011

Fe de erratas: Combinado Par-Impar

En el primer post del arte de trazar vimos lo divertida que es la opción de combinar trazados usando la herramienta lápiz con la tecla Mayúsculas (lo veremos también con la pluma Beizer), y en un futuro post veremos la utilidad de andar con dos subtrayectos dentro de una forma. La cosa es que en este vídeo en concreto...:





...a partir del minuto 3:00 me puse a demostrar lo que parecían errores en el relleno al combinar los trayectos cerrados, y además podría entenderse que la superposición de trayectos era un fallo del programa. Ni son errores, ni era esa mi intención. Y aunque nadie ha puesto pegas, reconozco mi error por no comprobar un botoncito en la pestaña de relleno.

Voy a empezar explicando la diferencia entre combinar dos trayectos y unirlos. Cuando unes trayectos, estas soldándolos; si las formas a unir no se superponían, todavía podrás descombinar el objeto, recuperando los trayectos iniciales. Pero si había trayectos superpuestos, los segmentos que se encontraban dentro de la intersección habrán desaparecido, creándose un objeto nuevo. Si intentas descombinarlo no podrás, porque el trayecto se ha fusionado para crear una nueva forma, que es la suma de los objetos que la componían.

La diferencia al combinarlos es que los objetos no se modifican ni se fusionan. Aunque forman parte de un mismo objeto, son subtrayectos independientes dentro de un trayecto más grande. Por eso puedes ver los nodos de los trayectos combinados superpuestos. Es esa forma de mezclar objetos, que en Illustrator ocurría al menos hasta el Cs3 (fue el responsable de mi mudanza al software libre), es la que me rechina. Mas fácil que leerlo es verlo:




Vista la diferencia sustancial, y espero que entendida, vamos al asunto que me tiene sin dormir desde hace días (aunque la vecina de arriba diga que mis ronquidos se oyen a través del suelo, ¡es mentira, lo negaré todo!).


Esta es la ventana de Relleno y Borde. En concreto su pestaña de Relleno, que es la responsable de mis desvelos. Desde esta ventana se controla el color del relleno, el del borde, el tipo de trazo, y a nivel general, la opacidad y el desenfoque. Explicar todo el panel, como suele ocurrir, da para un post relativamente largo, aunque su utilización en si misma es realmente intuitiva y simple. Claro que tiene un par de botoncicos de esos, a los que cariñosamente les acabas diciendo, simpáticos:

Ellos. Teoría de la conspiración.

Lo que en principio parecen dos orejas y un hocico, un corazón mal pintado o una mosca cojonera, son los botones de la Regla de relleno. De hecho realmente son una demostración de la función de esta regla; si los observas bien, verás que realmente ambos son el mismo objeto, rellenado de formas distintas:

Radiografía de una mosca cojonera.
El primer botón no es que tenga el centro vacío. Se trata de una regla de relleno par-impar. La explicación del manual oficial es realmente profunda, con líneas imaginarias que cruzan la carretera (como las gallinas, igual igual), así que te explico a mi manera y luego si quieres lo lees allí. O a la inversa. Cada vez que el trayecto se cruza sobre si mismo, la zona que queda superpuesta va a rellenarse alternativamente, empezando por la parte que está más al exterior del objeto (esa se rellena).

Otra forma simple y sencilla de explicarlo es decir que los trayectos superpuestos van a intentar parecerse lo más posible a un tablero de ajedrez, alternando el relleno en cada superposición. Veámoslo en vídeo...




El segundo botón nos informa amablemente que el relleno va a seguir siendo sólido aunque se superponga... a menos que el subtrayecto sea contradireccional (añado el redoble de batería, gracias campanilla :P).

Si ahora hablo de física cuántica, se te queda la misma cara, ¿a que sí?.

Alguna vez he dicho que los trayectos en Inkscape se componen de una serie de nodos ordenados, unidos por segmentos que siguen el sentido de los nodos. La regla de relleno no-cero, mientras las zonas superpuestas sigan el mismo sentido, no aplicará el relleno par impar. Así que para conseguir que el trayecto a combinar esté en sentido contrario, podemos hacer una trazado con el sentido en contra, o podemos agarrar un figura, y reflejarla, con lo que el sentido del trayecto se reflejará también... o podemos usar simplemente la opción de Trayecto>>Revertir. Toca echar mano a las multimedias para ver el ejemplo:




Eso es lo que ocurría en el vídeo que nos ocupa, básicamente (el video del principio del post, por si se te había olvidado). Mientras yo pensaba que Inkscape estaba haciendo un relleno par-impar sin venir a cuento, mi mano me traicionaba pintando en el sentido inverso al del primer subtrayecto.

Es la clase de fallo que no sabes a santo de que viene, pero cuando descubres qué era se te queda cara de torpe, por olvidar algo tan... ehm... obvio, sí. Mil perdones por dar a entender que Inkscape tenga ese error :P... aunque gracias a mi equivocación ya hemos descubierto unas cuantas cosas más: que las teclas H y V sirven para algo más que para reflejar objetos, y que existe la siempre olvidada opción de cambiarle el sentido a un trayecto desde el menú Trayecto>>Revertir (y que ronco).

Si quieres aprender más sobre la regla de relleno, te recomiendo acudir al manual oficial de Inkscape, Regla de relleno.




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